Mar de dudas


Ser una mamá primeriza es difícil.





Pues sumemos una enfermedad a la ecuación, y ¿qué obtenemos? Una madre envuelta en un MAR DE DUDAS.




El pasado lunes, Superboy tuvo un día especialmente tonto.
Un día de llorar por todo, absolutamente todo! Desesperante, desquiciante y frustrante! Por qué no sabes qué le pasa. En un momento del día al final opte por valorar la situación. Me hice algunas preguntas.
¿Le dolerá algo? ¿Los dientes? ¿La tripa? ¿Estará entrando en una crisis de anemia y por eso está tan irritable? Vale, vamos a ver...




Primordial, descartar la anemia. ¿Ojos amarillos? No. ¿Piel amarilla o pálida? Amarilla no, el nene es pálido de nacimiento... ¿Labios pálidos? No. Están rosados.
Además le hicieron una transfusión de sangre el día 21. Ah! que no os lo he dicho...





Si, teníamos revisión y yo iba con la idea de que se la iban a tener que hacer. Llámalo sexto sentido, Poderes de madre... no sé. Pero me lo temía y así fue.




Tenía la hemoglobina en 7.9 y había perdido 100 gr de peso, además de que le comente al pedíatra que llevaba unos días muy irritable, peor comedor que de costumbre... algo amarillo...




Así que me dijo que aunque estaba en el límite, era mejor ponerle la transfusión. Por qué puede afectar a su desarrollo. Hasta aquí bien.




Una vez puesta la bolsa de sangre: Aunque la sangre tardaba mucho en bajar cosa que no entendíamos, intentábamos que estuviera lo más cómodo posible, pero lloraba sin razón. No quería ni la teta, y no entendíamos el por qué.





Al poco tiempo de estar con la bolsa puesta, se le empezó a hinchar la mano. Avisamos a la enfermera y resultó que la sangre se estaba acumulando en el brazo. Lo llamaron




Extravasación.





Yo no tengo mucha idea y al buscarlo por Internet aparecieron palabras como Necrosis, y deje de leer.




Nos dijeron que había que cambiarle la vía de sitio, y después de una hora mi pobre bebé sufriendo por, no sé si una buena mujer torpe o que, al final vinieron unas enfermeras de urgencias a ponerle la vía. Mi angelito salió con un brazo vendado del codo a casi la muñeca, y la otra mano con la vía. Y yo cabreada porque le habían pinchado dos veces en todos los sitios que pudieron.





Tan mal lo paso Superboy, que cada vez que se acercaba una enfermera para otra cosa aunque no fuera pincharle se ponía a llorar. Y claro, yo en una de esas para intentar calmarlo y dar a conocer mi descontento le dije a súper-Al:




"Tranquilo hijo, hoy no te pincha nadie más, vamos me pongo a pinchar yo al personal!!"




La enfermera se lo tomó a broma, y yo sonreí en plan broma, pero no estaba de broma... A ver quién tenía
Cojones valentía de tocarle.....
A los 5 minutos (sin exagerar) la bolsa de sangre ¡vacía! ¡Vacía! ¡5 minutos!!
Volvimos a llamar a la enfermera para que le quitara la vía corriendo y nos pudiéramos ir a casa, pero resultó que teníamos que quedarnos un par de horas allí por si sufría alguna reacción.




¡¡Menuda Mierda!!





Odio cuando tiene que pasar por eso, odio que le toque una enfermera torpe, odio que no me dejen entrar con él para pincharle, y por encima de todo odio que tenga que vivir así desde tan pequeño. Ojala la enfermedad se hubiera manifestado mucho más adelante. Ojala pudiera ser un bebé sin estos momentos de pinchazos y llantos.




Dos horas después le dan el alta, nos dan un bote de trombocid para ponérselo en el brazo y nos vamos a casa.
¿Y qué pasa? Ya en casa, le quitó el vendaje para ponerle el trombocid  y me encuentro debajo un hematoma bestial! Algo que no había visto en mi vida, en persona. En mi hijo, mi bebé, mi pequeño.




Muchos sentimientos empezaron a surgir, y no sé qué cara pondría que mi marido me pidió que me tranquilizara.




"Recuerda que nos han dicho que es normal, hay que ponerle la crema y se le pasará"




Pero igualmente me sentía indignada, y sumamente cabreada, conmigo misma y con esos profesionales. Así que pedí cita con su pedíatra para ver si me decía lo mismo, ¿Normal?
También le pidió (mi marido) a un compañero de trabajo con hermana pedíatra que le preguntara.
Pues sí, es normal. Raro, inusual, pero puede pasar...




Bueno pues nada, es normal. Lo que si tengo claro es que voy a pedir, no, exigir en la próxima revisión el estar con mi hijo mientras le pinchan. Y si me tengo que sacar la teta para que este medio tranquilo pues me la saco.





Y volviendo al tema del post...




Bueno lo que quería decir, aparentemente no tiene anemia. No veo ninguna señal, así que compruebo si le duele la boca, le tocó y no reacciona, me mira con cara de "¿Pero qué haces?".
Le masajeo la tripa, no está dura, no tiene retortijones, y tampoco tiene fiebre. Bien!
Solo me queda que tenía el día cruzado. Llevamos un desajuste de sueño alucinante.




Se supone que duerme una siesta a las 11h. Pues si ese día se empeña en que no quiere...
Llora porque no quiere dormir, lo que implica que, a la 1 de la tarde llora porque tiene sueño...
¿Y yo qué hago? Tengo que empezar a cocinar. ¿Lo duermo o lo llevo en brazos? Son casi 10 kilos de criaturilla.




Que sí, me lo podría poner en el portabebés y tendría las manos libres, pero eso implica joderme la espalda. Y bastante tengo ya con mi escoliosis. Cuando era más pequeño sí que lo hacía y aún así me hacía mucho daño a la espalda.





Total, me decanto por dormirlo. Bien, cocino tranquila, viene Chuck y comemos hasta que a las 3 se despierta. Sobra decir que a mami se le ha fastidiado la siesta. (Cosa que pocas veces puede disfrutar de todas maneras)




Pasamos la tarde entre, rodar estilo croqueta, jugar con sus cosas o gritar a pleno pulmón. Mientras yo aprovecho para hacer otras cosas.. (Ilusa de mí) 2 minutos después, de haberme ido a otra habitación (no muy lejos claro) oigo como empieza a quejarse en su idioma, pero para mí es:




"Pero mami ¿Qué haces en otra habitación? ¿Qué haces tan lejos (un metro) de mí? NO!! Si no te veo me pongo a llorar!! Y ya que estas, como me pongas en otro sitio voy a llorar igual. "




A mami solo le queda tenerlo en brazos hasta que vuelva Chuck. Pero ojo, hay que ir cambiando de posición, dibujos y tonterías porque se aburre pronto.
¡Y entonces llega Chuk! Cuando llega papá, mamá pasa a segundo plano durante ciertos momentos... Pero en cuanto me ve no duda en tirarse a lo "kamikaze" a por mí.. XD




Y como sea hora de comer y me vea sacar la ubre/teta.... ¡¡Por los dioses!! Empieza a gemir y a intentar zafarse de su padre como si le fuera la vida en ello... XD




Conclusión, aunque sea un bebé, también puede tener sus días buenos y malos. Y yo más o menos paciencia..
Ahora resulta que le da miedo el aspirador.. Solo lo pongo una vez a la semana y ese día lo pasamos fatal él, y yo..
Él porque no para de llorar y mirarme con morritos pucherosos, y yo porque me da pena que se ponga así, pero es una necesidad imperiosa pasar al menos un día el aspirador, con dos gatas en casa, y unos papás a los que se les cae el pelo a matojos...ufff





Espero que sea una etapa, temporal...




PD: Como ha habido otros días de tontería de Súper-Al, Chuck ha recordado algo. Que él de pequeño se acuerda que había días en que le molestaba cualquier luz y le dolían los ojos. Necesitaba estar a oscuras, y dormir un rato..  A mí me suena a migraña, porque yo también las sufro a veces, con el añadido de un horrible dolor de cabeza. Así que a partir de ahora ya tenemos otra cosa que probar... pobrecito, tan pequeño. Estoy deseando que sepa hablar y decirnos dónde le duele o que le pasa...




Gracias por Leer. Un beso!








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