Carta a mi hijo [ La Abuela que quiero ser]


¡Hola Amores!


Te preguntarás a qué viene esta carta. Esta carta va a servir para dos cosas.

  • Recordarme dentro de unos años lo que pensaba por esta época, tan mala de rabietas.

  • Y al mismo tiempo que tu leas y sepas lo que deseo para ti. La abuela que deseo ser ahora mismo para mis futuros nietos y para ti.

Ahora mismo, a junio de 2016, estamos viviendo una época muy crítica. A todo dices que no. Por todo lo que no se te quiere dar lloras. Y la verdad es que mamá está un poco desesperada y enfadada.

Más que enfadada podría llamarse frustración. Porque te portas extremadamente diferente con otras personas. Con ellos siempre eres buenísimo, comes mucho y muy bien, sin peleas, sin llantos. Pero con nosotros eres todo rabietas. (A veces pienso que es exageración y de verdad tienes tus momentos con todo el mundo).

Sé que es una época y una etapa de tu desarrollo. Pero me gustaría que fueras un poco menos bueno y perfecto con esas otras personas, y más tú mismo. Que no es que seas malo, pero tampoco eres perfecto. (Como yo, como tu padre, como todo el mundo). Eres un niño explorando los límites de tu mundo. A veces también pienso que lo tienen fácil, porque te dan todo lo que quieres. Parece que los únicos que te educamos somos nosotros, tus padres. Que si, ese es nuestro cometido, EDUCARTE. Pero a veces se agradecería un poco de tregua, un poco de ayuda. Los demás, (en general) no te discuten si no quieres algo, aunque sea por tu bienestar. Y eso, siendo sincera me molesta.

No sé si sois padre/madre ahora, o si deseáis serlo.


Si no quieres no pasa nada. Te quiero y te querré igualmente. Pero si has decidido ser padre, y estas entendiendo lo ya escrito. Si crees que los abuelos, aunque estén para malcriar, crees que necesitas ayuda, y apoyo. ¡Dímelo! ¡Pégame la bronca! Porque lo entiendo, aunque a lo mejor por esa época ya lo haya olvidado, ¡recuérdamelo!

Si tú y tu pareja, necesitáis ayuda con esas rabietas, si necesitáis que también le pongamos límites al niño/a, si necesitáis ayuda en su crianza. Así lo haremos, tanto tu padre como yo. Porque entiendo y comprendo, que la crianza no solo es cosa de los padres. Si no de una tribu entera.

Porque los abuelos están para malcriar, pero a veces se cruza la delgada línea y se puede pasar a desautorizar.

Y por ahí no debes dejarnos pasar.

  • Si se dice NO, a la Televisión. Es NO. Y esto incluye Tablet, móvil, consola.

  • Si se dice No, a dar de comer otra cosa. Es NO. Se come lo que hay en el plato o no se come. No pasa nada.

  • Si se dice que no hay postre de Chocolate (o cualquier otro dulce), y Si a la fruta. Pues debemos respetarlo. Los padres son los que educan, lo padres deciden. Hay muchos días y muchas ocasiones para tomar chocolate. No pasa nada.

Habrá ocasiones en las que los niños se queden solos con los abuelos, y en esas ocasiones aprovecharemos para malcriar a diestro y siniestro. Pero si estáis vosotros sus padres, vosotros decidís, y los abuelos respetan, apoyan y contribuyen a su educación.

Esto es lo que yo deseo para mí, y es lo que deseo para vosotros mis hijos, y nietos. Y si lo olvido, os pido que con toda la confianza del mundo me lo recordéis.

Seamos una tribu.

Un Beso de Mamá y Papá.


(Esta carta fue originalmente escrita cuando sólo teníamos un hijo. Ahora he modificado algunas cosas para los dos. Salvo el titulo y el enlace. No queremos que google se enfade demasiado.)

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