Conferencia "Educar Eficazmente. Los tres pilares deléxito" #EscuelaDePadresLFA


El pasado 21 de Mayo, asistimos a la penúltima charla del Liceo Francés y su Escuela de Padres.


Conferencia impartida por el psicólogo infantil: Juanjo Savall.

Comunicación e Influencias:


La charla comenzó con la importancia de la comunicación con nuestros hijos. Pero no solo la comunicación verbal. Si no, la comunicación emocional. Lo importante que es lo que les transmitimos a nuestros hijos emocionalmente. Y lo importante que es para su auto-estima y el auto-concepto que vayan a tener de sí mismos.



Ya que nuestros actos y aptitudes tienen unas consecuencias muy significativas en nuestros hijos. Es tan importante hacer sentir al niño, que es importante además de enseñarle a auto-descubrirse. Que sean ellos mismos. Enseñarles a ser y sentir.

Durante la charla pudimos ver algunos vídeos tan graciosos, como interesantes.

El primero es, el Auto-descubrimiento que sufren los niños a cierta edad, sobre sí mismos. Pero antes de explicarte. Primero, mira este vídeo.




¿Es terriblemente adorable, cierto? Recuerdo esa época de mi hijo, pero en lugar de jugar al escondite, se miraba enfurruñado, o se daba besos. Era muy chistoso.

El psicólogo Juanjo Savall, nos explicó, que al igual que en el vídeo. Los niños tienen unas neuronas llamadas:

Neuronas Espejo.


Estas neuronas, son las "culpables" de que el niño imite lo que ve en su entorno. Por ejemplo, cuando me pongo la crema facial y Alex comienza a hacer los mismos gestos que yo. ¡En ese momento me lo comería! Así es como aprenden a relacionarse con su entorno. Con la imitación. Una etapa más de su desarrollo.

Ya sea de nosotros sus padres, o de las personas de su entorno. Todas y cada una de las personas que pasan por la vida de los niños tienen en ellos una influencia. Ya sea simplemente con palabras o sentimientos. Los niños son muy intuitivos y lo notan todo.


Debemos tener cuidado a la hora de decir las cosas. Al igual que a la hora de nuestros momentos de menor paciencia. Ya se sabe que ser padres no es cosa fácil, pero todo lo que hacemos tiene consecuencias para nuestros hijos. Tanto buenas, como malas.

Pero hablemos de rabietas. ¿Te suena esto?



Como madre. Muchas veces me he preguntado porque mi hijo era tan diferente conmigo, o con su padre o con sus abuelos. Me frustraba mucho que pasara un día con los abuelos y me dijeran lo bien que se ha portado, o lo bien que ha comido. No es que mi hijo sea un demonio, pero es un niño y tiene sus cosas, como todos. Hasta que gracias a esta conferencia entendí que es por las neuronas espejo.
¡ATENCIÓN PADRES DEL MUNDO! ¡MISTERIO RESUELTO!!

Además del niño imitar a los de su entorno. Aprende a desenvolverse en su entorno. Aprende cómo comportarse con unos y con otros. A quien pedir una cosa concreta. Qué hacer con esa persona. Cómo actuar.

Hacía tiempo que, por no entender el motivo de esto, cada vez que dejábamos al peque con los abuelos yo en lugar de decirle lo típico de: "Cariño, pórtate bien, ¿vale?" Ahora le digo: "Cariño, ¿sé tú mismo vale? Si tienes que enfadarte, enfádate. Sé cómo tú eres siempre."

Aunque no tenga mucho sentido, ya que él ya sabe cómo ha de comportarse con sus abuelos para conseguir lo que quiere. Y aunque sea confuso para mí, él siempre será un niño buenísimo con las demás personas, que come y duerme a la hora que toca. Sin rechistar.


Luego cuando estás en familia y el niño coge una rabieta delante de esas mismas personas surten frases como: "Uy, qué raro. Si él normalmente no es así".

Y yo respondo lo de siempre: "Será aquí, porque las rabietas son mi pan de cada día."

Juanjo Savall, dijo una frase que se me ha quedado grabada a fuego en la cabeza:

"Los niños no son manipuladores, son exploradores"



Ellos exploran su entorno y sus limitaciones. No es que quieran llevarnos a los límites de nuestra paciencia. Pero intentan ciertas cosas, para conseguir aquello que desean. Y no solo están las rabietas. Existen otras maneras de conseguir sus objetivos. Son cosas más sutiles. Más adorables. Como mirarte fijamente a los ojos con carita de pena, mientras agarra tu cara con sus manitas para que veas lo triste que está. O te abraza y te besa cuando le dices que no a algo.



¿Mi hijo es el único que hace estas cosas? Cuando hace estas cosas me da la risa y me muero de amor. Pero tengo que ser fuerte y seguir en mis trece. Explicarle que me encanta ese cariño, pero no va a conseguir nada. Solo más amor por mi parte.

Este es un concepto que quiero le quede bien claro. Y del cual me gustaría profundizar en otro post.

Castigos y normas:


Cuando no somos padres, nos resulta muy fácil decir ciertas cosas como:

"Cuando yo sea p/madre, nunca haré "esto o lo otro" con mi hijo" "Yo con mi hijo seré de tal o cual manera"

Es facilísimo juzgar a otros padres por sus actos y pensar en esas cosas. Pero la realidad cuando al fin eres P/madres es muy diferente a lo que te habías imaginado. Nuestras opiniones y prioridades cambian.

¿Cómo poner normas a mi hijo sin coartar su libertad? ¿Sin interferir en su aprendizaje de encontrarse y ser él mismo?


No nos queda otra que ir aprendiendo sobre la marcha. Y cuando no sabes que hacer, como mejorar, o cambiar algo que no te gusta. Solo queda asistir a este tipo de conferencias de profesionales. Profesionales que pueden ayudarte a ser mejor P/madre. O bien apoyarte en otros padres que puedan sentirse igual que tú.

Cuando somos padres primerizos no sabemos muy bien donde poner los limites. Donde poner el punto medio entre dejarles ser ellos mismos y limitar o erradicar ciertas actitudes.

En la charla una mamá preguntó. Que si ella insistía a su hijo en que no debía tocar la estufa ya que esta quema. Sabemos que la curiosidad de los niños es legendaria. ¿Y ante eso ella que podía hacer?

Otra mamá interrumpió diciendo que, o bien se podía quitar la estufa de su vista, o bien poner una valla.

¿Tú que le hubieras dicho a esa madre? ¿Cómo evitas que tu hijo toque la estufa caliente?


Por otro lado, nos explicó cómo mejorar en el tema de los castigos.



Nos explicó como gracias a su cerebro de niño, poco desarrollado. No entienden las normas y castigos.

¿Entonces para qué? Porque ahora no, pero algún día lo entenderá. Suele ser entre los 7 u 12 años de vida. Algunos aprenden antes, y otros después. Por eso madres y padres del mundo debemos repetirnos tanto. Su pequeño cerebro no entiende las cosas y debemos explicárselas con paciencia hasta que llegue ese ansiado día en que lo entiendan.

Si no lo hacemos, no lo aprenderán nunca.

Otra cosa muy interesante, y que nosotros no conocíamos son los: Castigos Relacionados. Por ejemplo.

Si tu hijo/a tiene que recoger el plato de la mesa, pero en lugar de eso no lo hace y se pone a ver la televisión. ¿Qué podemos hacer? ¿Quitarle la televisión?

El castigo relacionado sería decirle que Recoja su plato de la mesa o tendrá que recoger la mesa entera. Ya que si por el contrario le castigas quitándole la televisión o la Play. Seguramente el resultado no sea el deseado. Y obtengamos enfado por las dos partes.

Nosotros ahora que hemos entendido y descubierto este concepto de castigos relacionados hemos conseguido reducir las rabietas y berrinches. Por no hablar de nuestras frustraciones porque no nos hacía caso.

En otra ocasión, durante la charla. Un papá preguntó por el tema de las prisas cuando hay que salir al colegio. Esos días en que se te hace tarde, por lo que sea y hay que salir "cagando leches". Nuestro hijo no va al cole, pero presiento como nos pasa en otros temas, que cuanta más prisa tienes, menos la tienen tus hijos. ¿Cierto? Y la paciencia comienza a disminuir drásticamente.

Concepto del tiempo


¿Cómo enseñarles a nuestros hijos el concepto del tiempo? ¿Que llegamos tarde, o que debe tardar poco en recoger sus juguetes?

Nos explicó que una manera de enseñar a los niños el concepto del tiempo es retrasando aquello que ellos deseen. Por ejemplo:

"Tienes que recoger los juguetes y si tardas 10 minutos, yo tardaré diez minutos en bajar al parque a jugar".

Seguramente llegues tarde al colegio durante un tiempo, hasta que aprenda. Pero, por otro lado, los adultos tenemos que aprender a una vida más calmada y tranquila. Adaptarnos un poco a nuestros hijos y no al contrario. Ya que ellos llevan una vida sin preocupaciones ni estrés. Deberíamos aprender más de ellos.

¿Qué bosque elegirías?


El camino de la P/maternidad no es fácil. Tiene muchos baches. Es un camino difícil, pero con ayuda y un poco de auto-control. Podemos hacer que sea menos complicado. Porque, ¿Qué bosque elegirías?

Para un momento. Cierra los ojos, respira hondo y regresa a tu infancia. Imagina a esa persona que creyó en ti, que te hizo sentir especial. Ahora reflexiona en lo que quieres para tu hijo/a. ¿Qué quieres que sienta o perciba de ti?


El Elefante encadenado


Y por último, pero sin duda mi parte favorita de este post. Es el cuento que nos relató. El elefante encadenado de Jorge Bucay.

Este cuento narra la historia de un niño que le gustaba ir al circo. Después de cada función el niño se quedaba mirando a los impresionantes elefantes. Un animal sin dura grande, robusto, y fuerte. Le sorprendía verlo atado a una cadena. Una cadena gruesa atada a una insignificante estaca, clavada en el suelo. Era evidente que un animal tan grande podría zafarse sin problemas. Pero no lo hacía.

Un día les preguntó a sus padres, porque el animal no escapaba si le resultaría tan fácil. Y sus padres respondieron que era porque estaba amaestrado. Pero de esa respuesta, surgió otra pregunta. ¿Si está amaestrado, porque lo mantienen atado?

Y pasó mucho tiempo hasta que por fin alguien muy sabio consiguió responder le a esa pregunta.
"El elefante no se escapa, porque lo atan a una estaca parecida desde que era muy pequeño."

Entonces el niño se imaginó a un elefante recién nacido, atado a una cadena, luchando desesperadamente por escapar. Sin lograrlo. Día tras día. Hasta que un día ese pequeño elefante se dio por vencido. Dejó de intentar escapar. El elefante creció con ese sentimiento de impotencia, para el resto su vida. Siempre pensando en él "no puedo y nunca podré". Por lo que nunca más volvió a intentar arrancar la estaca del suelo. Resignados a su destino.

A menudo, las personas hacemos esto. Crecemos pensando en el "no puedo y no podré nunca", lo que nos limita en nuestra vida y sueños. ¿Crees que tienes esa cadena? Pues arrancarla. ¡Sí que puedes!

¡Ah! ¡Espera que se me olvida! Durante la charla, antes de acabar pudimos ver un vídeo muy tierno. Habrá lagrimones, coge un pañuelo, anda. ¡Yo aviso! Parece que se han propuesto hacer llorar a los adultos que van a sus charlas... jaja :P

¿Qué piensan los niños de sus madres?


https://www.facebook.com/upsoclvideo/videos/1629270673762648/

Espero que te haya gustado, o te sirva de ayuda.

La próxima y última conferencia será el 11 de Junio. Con Lucía mi pedíatra sobre "Educar en la tranquilidad". Compartiré por las redes sociales hora y lugar en cuanto estén disponibles las inscripciones. No olvides seguirme para no perderte nada.

Gracias por estar ahí!





Comentarios

  1. Aprendemos con mamá1 de junio de 2016, 11:57

    Es muy interesante la conferencia, ¡gracias por compartir !!

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  2. ¡Me alegro de que te gustara el post! Gracias por pasarte, ¡un beso!

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